HISTORIA MTB · LLINARS 1993
Copa del Mundo MTB de Llinars 1993: el día que vi a John Tomac
Durante mucho tiempo seguí el MTB de competición en las páginas de Solo Bici y Bike. John Tomac, Ned Overend, Tinker Juárez, Thomas Frischknecht o Juli Furtado eran nombres habituales en las revistas, y yo me fijaba tanto en sus carreras como en las bicicletas que llevaban.
En 1993 la Copa del Mundo llegó a Can Bordoi, en Llinars del Vallès, y fui a verla. Tener a aquellos corredores a unos metros era muy distinto a encontrarlos en un reportaje. Hasta entonces los había seguido desde casa; aquel día podía verlos correr delante de mí.
Mucho más que mirar una carrera
Lo que más se me quedó fue la sensación de tenerlos tan cerca. Miraba quién pasaba, pero también el cuadro, la suspensión, las ruedas… Todo aquello que había examinado en las revistas estaba ahora en el circuito.
Era difícil separar al corredor de su bicicleta. Para mí, como aficionado, las dos cosas formaban parte del interés por la competición. Ver en directo aquellos montajes tenía tanto atractivo como seguir la carrera.
Tomac era uno de mis grandes referentes, y en la fotografía que conservo de aquella jornada aparece en carrera, con el público junto al circuito. La hizo un amigo mío. Yo estaba entre la gente aquel día.
La carrera de Can Bordoi
La prueba masculina la ganó Thomas Frischknecht y Tomac terminó cuarto. En categoría femenina venció Juli Furtado, por delante de Alison Sydor y Caroline Alexander, según la reconstrucción histórica publicada por ESMTB.
También guardo el ejemplar de Bike que publicó la crónica. Sus páginas recogen las victorias y hablan de la lluvia de la jornada previa y del barro en el circuito. Me gusta poder volver a ellas y repasar la carrera más allá de lo que vi desde el público.
Llinars fue la primera sede española de una prueba de la Copa del Mundo de cross-country. Entonces yo estaba allí para ver a los corredores que seguía; hoy, además, puedo situar aquella jornada dentro de la historia del MTB en España.
El trabajo que había detrás
Con motivo del vigésimo aniversario, Josep Misser explicó cómo se había organizado la prueba. La posibilidad surgió en septiembre del año anterior y propuso Llinars por sus comunicaciones, el alojamiento y el terreno, con Can Bordoi como centro de la organización.
Su relato cuenta el trabajo para preparar el circuito y la preocupación por la lluvia antes de la carrera. Como espectador, yo veía pasar a los corredores. Leyéndolo años después, pude conocer la otra parte: el esfuerzo de quienes habían preparado todo para que aquella prueba se celebrara.
Cuando llegaba la revista
En aquella época una carrera tenía una segunda parte cuando llegaba la revista. Podía ver otras fotografías, leer la crónica y repasar los resultados. Después de haber estado allí, aquellas páginas tenían un interés especial.
Ahora tenemos vídeos y clasificaciones casi al momento. Entonces yo seguía buena parte de la competición en papel, y he conservado esos ejemplares porque todavía me gusta volver a ellos.
Can Bordoi tiene su propio lugar en mi historia: fue la primera vez que vi de cerca a aquellos nombres de las revistas.
De aquel día sigo guardando una foto y una crónica. No cuentan exactamente lo mismo, y me gusta tener las dos.